Memorabilia: Wolverine #11

El final de los ochenta en Marvel Comics brindaba la posibilidad de que los fanáticos de los X-Men siguieran el spin off del mutante de garras de adamantium. Aunque en un principio Chris Claremont, el patriarca mutante, llevó adelante esta revista, estaba muy falto de ideas y recurría al cliché con una seriedad equívoca. Pero durante los últimos números del guionista, la serie tuvo dos agregados muy particulares.

El primero fue la llegada al título de Peter David, por ese entonces escritor de Hulk, para hacer un número de relleno junto a Gene Colan. Y el otro es que Bill Sienkiewicz aportaba sus tintas en el dibujo de John Buscema convirtiendo el arte en una quimera de estilo clásico y desbordantemente moderno.

Es a partir del número 11 que se presenta el arco “The Gehenna Stone Affair”, en esta unión de artistas se inicia un cambio significativo al personaje de Logan, o mejor dicho, su alter ego ridículo Patch. Este forastero que deambula por la ciudad del crimen Madripoor con un sombrero y un parche para intentar no ser reconocido como Wolverine.

BUSCEMAwolverine11pg09c

A su vez, en estos seis números en los que se desarrolla esta travesía desopilante, el arte de portada estaría a cargo de Kevin Nowlan. El famoso entintador y participe de los diseños de personajes para la serie animada de Batman, mezcla su estilo grueso con la habilidad de sintetizar las tramas que se iban desarrollando.

Peter David reconstruye todo este ambiente entre mezclado de James Bond e Indiana Jones y en apenas un número se burla del pastiche y de sus incongruencias. Hace de Logan un bufón buscapleitos y de sus compañeros un par de lacayos traicioneros que reconocen su identidad pero, por miedo a las represalias, aún mantenían el secretismo.

sddWoilve11pg

Ni hablar de que el piloto compinche del mutante de garras, Archie, arrastra a Jessica Drew y “Patch” a una reunión familiar con su hermano, un fanático del cine exploitation y aventura. Un geek irremediable que asume la personalidad del personaje protagónico popular de turno.

Así es como se van sucediendo un sin fin de locuras y sucesos hilarantes que en este primer número ya va presentando el tono humorístico y satírico que sucede a lo largo del arco. Pero es innegable que la secuencia final pinta de cuerpo completo las intenciones del escritor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: