Diseccionando Ongoings: Kill or be Killed de Ed Brubaker y Sean Phillips (parte 2)

Continúa el repaso por la serie craneada por el dúo más importante del noir urbano en los comics, Ed Brubaker y Sean Phillips. En este segundo tomo veremos el auge de Dylan como un justiciero funcional, la aparición de nuevos personajes, más narración fragmentada y la evolución en el vínculo entre el protagonista y su (¿imaginario?) demonio acreedor de una segunda oportunidad.

Kill or be Killed

En el segundo tomo recopilatorio la mayor parte de la trama gira en torno a cómo el protagonista se consolida en su modus operandi para sobrevivir. Dylan explica detalladamente su metodología para seguir a sus víctimas y elegir dónde y cuándo atacar. Aunque, por fortuna para la obra, solamente le dura un par de asesinatos, ya que sus acciones no pasan desapercibidas para la policía.

Aquí entra a escena un nuevo personaje, la detective Lily Sharpe, la única en la fuerza que puede encontrar un patrón en los misteriosos homicidios que acontecen en New York. Brubaker revela a esta nueva pieza en la historia a través de la narración del personaje principal y que ocupará pocas páginas del tpb pero con acciones claves. Haciendo avanzar la narración y arrinconando aún más asesino de la máscara roja.

Ed Brubaker Kill or be Killed

Por otro lado, Kira adquiere un rol independiente en el desarrollo de los hechos. Gracias a un capítulo enteramente dedicado a ella, plagado de reminiscencias a su familia y afectos, el lector tiene una nueva luz para poder comprender un poco del por qué de sus acciones. Otorga tridimensionalidad a un personaje que ayuda a sostener la serie y genera un quiebre en una narrativa prácticamente dominada por Dylan. Otra nueva integrante del elenco es Daisy, una ex-novia de la facultad que, aunque con un rol algo menor, también tiene sus vueltas para provocar el cliffhanger final del TPB. Esta expansión del reparto sirve para descomprimir la dirección de la historia, con nuevas puntas  y giros que están fuera del control del narrador. Algo que permite suavizar la lectura para lo que es uno de los dos volúmenes más largos de la historieta.

Sean Phillips Kill or Be Killed

Por la vertiente gráfica, Sean Phillips continúa con su sólido estilo fotorrealista y con la explotación de las puestas de nueve viñetas y aquellas splash pages con narración lateral. No obstante, hay otros recursos a la vista que denotan la gran cantidad de recursos que tiene el artista. Como la utilización de imágenes reales para los noticieros de televisión o incluso un símil Google Maps que ocupa toda una página. Lo que sí resulta un quiebre en cuestión narrativa al resto de la revista es el capítulo centrado en Kira, el cual mezcla introspección con fotos de sus antepasados y familiares. No tiene nada que ver con el resto de los números de la serie y resulta un cambio de aire algo necesario.

En lo que respecta al color, Elizabeth Breitweiser da un giro en su registro proporcionado narrativamente por la llegada del verano a la ciudad de New York. La nitidez y suavidad toma el control de las páginas situadas al aire libre en pleno día. Esto también es ayudado por los dibujos de Phillips, quien sitúa estas escenas en barrios con menos presencia de edificios y con pintorescos establecimientos. Si bien para las secuencias lúgubres, como cada asesinato del protagonista, mantiene la paleta original, la artista juega muchas veces con la libertad que le da el cambio de clima. Es así como un tiroteo durante un atardecer entre anaranjado y marrón decae en una noche violeta para luego volver a los tonos apagados con una violenta lluvia.

Por último, toca volver a nombrar aquellas similitudes con Death Note, en famosísimo manga obra de Tsugumi Ohba y Takeshi Obata. En un ritmo un poco más acelerado, este segundo tomo presenta dos situaciones similares aunque perfectamente racionales en la diégesis de la historia: la policía toma consciencia de al existencia de un vigilante y una detective se impone como misión el atraparlo. Por último, también se podría decir que el demonio que acecha a Dylan se vuelve público gracias a la misteriosa conexión con su padre como cuando algunos habitantes de Japón toman noción de la existencia de Kira como un dios al cual tener miedo o como un justiciero divino que idolatrar. Aunque admito que esto podría ser algo tirado bastante de los pelos.

Ed Brubaker Sean Phillips Kill or be Killed

El próximo mes la tercera parte

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