Legends of the Dark Knight – Venom: Consumación o consumo

Llegamos a la cuarta saga de la colección, que comprende los números del #16 al #20. En el guion vuelve Dennis O`Neil, que se tomo un receso de dos sagas para volver al ataque. Por parte arte lo tenemos a Trevor Von Eeden haciendo bocetos, a Russell Braun en dibujo y al gran José Luis García López en las tintas. Lo primero que hay que decir es que esta saga servirá como antecedente en una historia futura del Caballero Nocturno con al aparición de la droga Veneno y la isla Santa Prisca, todo relacionado al villano que luego dejó paralitico al héroe, Bane. Prosigamos llamarla, de alguna manera, un prólogo lejano a Knightfall.

Venom nos plantea una interesante premisa ¿Qué hubiera pasado si Batman cayera en el uso de drogas? Si bien ese motor de la historia es potente y provocador, se termina diluyendo en clichés con villanos básicos y situaciones hasta ridículas.

El encapotado queda atormentado al vivir una situación traumática en la que, por no poder levantar una piedra muy pesada, dejó morir a una niña. Esto lo lleva a sentir un terrible fracaso en su cruzada y a toparse con el padre de la víctima, un doctor que está detrás de la invención de una particular droga: unas pastillas que aumentan la fuerza. ¿Mucha casualidad no? Este misterio nunca quedará aclarado. El justiciero termina recurriendo al consumo de este fármaco y le trae buenos resultados en su batalla contra el crimen, pero con una consecuencia terrible: son muy adictivas. Esta dependencia lo llevará a volver a visitar al médico constantemente buscando una renovación de dosis. Ahí es donde descubrimos que este particular personaje no trabaja solo sino con un ex general del ejército que está en la búsqueda de formar su propia fuerza militar de super soldados. Esta es una de las primeras alarmas que detectamos como lector de que la historia se empieza poner rocambolesca. Con el paso del tiempo y el consumo de esta droga, el vigilante de Gotham empieza a perder el control, llevándolo a una fuerte pelea con Alfred que desemboca en el abandono de su compañero. Algo impensado del fiel mayordomo.

Pero frente al descontrol vivido de su “amo” no parece algo tan ilógico. En los puntos más fuertes de su adicción Batman vuelve a buscar más dosis, pero es manipulado por el doctor y el general para que cometa un asesinato para darle las píldoras que tanto necesita. Al que mandan a matar no es otro que al Capitán Gordon, que interfiere en sus malévolos planes. Ahí es cuando el Caballero Nocturno toca fondo y decide rehabilitarse llamándolo a Alfred para que vuelva y lo ayude.

El héroe tiene tanta fuerza de voluntad que se encerrará durante un mes en la baticueva sin que nadie lo moleste para poder superar su adicción. Y así lo hace, ¿alguno tenía dudas de que podría lograrlo? Claro que no, es Batman. Esta ausencia permitirá que nuestros villanos se escapen a la isla Santa Prisca y ahí pueden continuar experimentando con la droga en personas. Tan rocambolesca se pone la historia que el mismo general expone a su propio hijo al tratamiento. El joven que, parecía ser una persona de buenos sentimientos e intenciones y que incluso llegó a simpatizar con el encapotado en un breve encuentro en Gotham, termina corrompido por el “veneno” y operado para transformarse en un soldado indestructible totalmente carente de sentimientos. Él será el primero, pero el su padre, junto con otros habitantes de Santa Prisca, logrará formar su ejército de super soldados “frankesteins”.

Todo esto ocurre mientras el Caballero Nocturno se recupera. Una vez curado, viaja a la isla para enfrentarlos y detener los malvados planes de los villanos de la saga. Con la llegada de Batman a Santa Prisca todo se termina de desmadrar y confirmar lo bizarro que termina siendo la saga de Venom. Veremos cómo se enfrentará a tiburones y luchará contra este ejercito de soldados monstruosos que terminan haciendo que el mensaje que intenta dar Dennis O`Neil contra las drogas quede alguna manera desdibujado por los extraños capítulos finales. Sin duda O`Neil ya había dejado su marca en la denuncia contra el uso de drogas en la inolvidable Green Lantern/Green Arrow acompañado con los dibujos de Neal Adams donde nos muestran como Speedy, el pupilo de Green Arrow termina sumergido en las adicciones.

En Venom si bien al principio la historia parece encamina nos termina dejando un mal trago sintiendo que ya O`Neil tiro todas sus cartas en la colección de Legends. Pero por suerte se reivindicara y nos dejara un excelente primer Anual, que en algún momento abarcaremos. No podemos dejar de mencionar que la saga tiene un dibujo y entintado de lujo. En mi opinión personal, siento que eso ayuda a resaltar mas la obra. Venom es una historia bastante recordada y apreciada por los fans y, como mencione al principio, importante en la moderna mitología de Batman. Para mí no deja de ser saga con buenas intenciones pero no tan buenos resultados.

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